martes 18 de agosto de 2009

ORGANIZACIÓN PARA ENFRENTAR LA POBREZA

Villas del sur: participación y autogestión comunitaria










A través de asambleas, dirigentes comunitarios de escasos recursos buscan sacar adelante a sus familias y lograr vivir dignamente, con acceso a agua potable, electricidad, educación y trabajo. Representantes de ocho villas de Fernando de la Mora se reúnen de manera regular para analizar los problemas que surgen en la comunidad. Los pobladores encontraron la forma de enfrentar la pobreza a través de la participación activa y la organización. La organización Semillas para la Democracia llega hasta los barrios con cursos de capacitación sobre sus derechos fundamentales.


LAS VILLAS SE LEVANTAN:

Desde el mes de marzo de este año, Semillas realiza talleres denominados “Derecho a las villas”, donde se habla sobre violencia doméstica, niñez, sistemas penales, familia; además, se capacita a los pobladores respecto al funcionamiento de las instituciones como la Policía Nacional y la Defensoría del Pueblo.

Ubicadas en las afueras de la capital, las denominadas villas son barrios donde conviven cientos de personas. Allí predomina la falta de trabajo, pero al mismo tiempo se perciben las esperanzas de la gente de salir adelante.

"Las protagonistas
son principalmente
mujeres, madres
jefas de hogar".


“En las villas lo único seguro es la inseguridad…, y no hay trabajo estable. Hacemos changas, reciclado, panadería. Si tenés suerte te contratan por cuatro meses en la Municipalidad por favores políticos, pero después tenés que buscar otra vez trabajo. No podemos hacer préstamos o levantar una miniempresa. Mi marido, por ejemplo, limpia jardines; él es el sostén de la familia, y mis hijas no pueden terminar sus estudios”. De esta manera se expresó Rosa Romero, de la villa Ko’êju, miembro de la Asamblea.
Rosa integra este espacio porque encuentra respuestas a sus necesidades cotidianas. “Estaba entre las familias que necesitan electricidad, entonces nos reunimos y gestionamos con la ANDE. Nos ayudaron y se regularizó el sistema”, comentó orgullosa.

Para ella, “los pobres no tienen más salida que organizarse y participar para resolver sus problemas”. Aseguró que sin esos factores no se puede lograr nada.

La Asamblea está compuesta por los vecinos de Ko’êju, San Francisco, Cerrito, 20 de Marzo y San Cayetano.

La organización Semillas para la Democracia (SEMILLAS) cumple el rol fundamental de acompañar y realizar actividades de asistencia a la Asamblea de las Villas del Sur, y a un grupo denominado “Las Chismosas”, que desde hace dos años surgió para frenar la violencia policial o de las pandillas locales y proteger a los jóvenes. Todo esto en el marco de los proyectos “Extensionismo Jurídico en Paraguay” y “Fortalecimiento de Las Chismosas como organización comunitaria de mujeres” con apoyo de AVINA, Fundación por la Justicia y el Instituto de la Mujer de España.

Cada martes, de 17:00 a 18:30 en el local de la capilla San Francisco, en donde funciona también el Consultorio Jurídico Comunitario, Mirta Moragas, abogada de Semillas, llega para atender a los pobladores y orientarlos en sus demandas.

Asimismo, coordina diversos talleres donde las protagonistas son principalmente mujeres, madres jefas de hogar, quienes en su mayoría no pudieron estudiar, deciden salir de sus casas y encontrarse en las “charlas” donde pueden conocer más acerca de sus derechos. El Extensionismo Jurídico que implementa SEMILLAS es una herramienta para acercar a esta población vulnerable al sistema judicial.


"Las villas están
descubriendo que
la democracia es
un sistema que debe
llegar a todos y que
pueden crecer con derechos".


Fuente: Periodico Iniciativa Ciudadanas

lunes 2 de marzo de 2009

Presentación de becas de estudio para jóvenes de las Villas

Asamblea de las Villas del Sur y el derecho a estudiar

“Estudiar en la situación en que se encuentra nuestro país, muchas veces es un privilegio. No desaprovechen la oportunidad”, manifestó Lucía Bogado, Directora del Colegio Técnico Nacional y Centro de Entrenamiento Vocacional, Carlos Antonio López, a los diez jóvenes de la Asamblea de las Villas del Sur (AVS), de Fernando de la Mora, que recibieron las becas para realizar cursos de formación profesional, en una propuesta que incluye el apoyo económico del Rotary Club de Asunción para cubrir los costos materiales que deriven de la realización de los cursos.

La presentación de las becas y el apoyo a los jóvenes, se realizó ayer, jueves 26 de febrero, en el marco de reuniones de la AVS. Este es un espacio comunitario donde se reúnen semanalmente habitantes de las villas de San Francisco, Ko´eju, Cerrito, San Cayetano, San José Obrero y otras de la zona sur de Fernando de la Mora, para tratar los problemas comunitarios derivados de la exclusión social y económica, el contraste con los derechos ciudadanos, y acciones que busquen ir revirtiendo las situaciones negativas, exigiendo sus responsabilidades al Estado.

Los diez jóvenes fueron seleccionados desde la AVS, en el marco de la reivindicación por oportunidades educativas-laborales, que además ya logró que el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (SINAFOCAL, del Ministerio de Justicia y Trabajo) realice cursos en las villas, que las escuelas públicas locales acepten a niños/as de las comunidades locales -que anteriormente sufrían una discriminación por su situación de pobreza-, que no se retengan más libretas por falta de pago de los llamados “aportes voluntarios”, entre otros.

Asistieron a la reunión cerca de 50 personas, incluyendo a los jóvenes, madres, padres, que se mostraron entusiasmados por la posibilidad de realizar por un año los cursos de formación profesional en Diseño Gráfico, Electrónica, Plomería, Carpintería y otras. “Nosotros esta vez vemos que podremos estudiar con más posibilidades. Pasa que cuando los jóvenes abandonan los cursos, muchas veces no es por ser vagos, como se dice. Sencillamente sufrimos la falta de dinero, que nos obliga a trabajar o por lo menos a quedarnos en la casa por no haber ni para el pasaje. Ahora, esto puede cambiar”, dijo Rosana, una de las jóvenes becadas.

Estos cursos pueden ser la vía para un acceso a empleos formales, una de las principales dificultades para la mayoría de los habitantes de las villas –y el país. “Nosotros tenemos cursos del más alto nivel, pues nos esforzamos en lograr que los estudiantes luego ingresen al mercado laboral y en general lo conseguimos, pues tenemos contacto directos con empresas que demandan profesionales en las ramas que tenemos”, afirmó la Directora Bogado. Esta posibilidad concreta despertó mayor entusiasmo para seguir con el trabajo comunitario.

La AVS continuará en sus acciones y debates para avanzar sobre los diversos problemas que afectan a la comunidad. “Nosotros sabemos que solo con una mayor unidad de los pobladores y mayor organización lograremos mas cosas, que el Estado cumpla mejor su rol y que otras organizaciones colaboren con nosotros. Por eso es importante también que lo que conseguimos lo hagamos de la mejor manera”, señaló una pobladora.

Fuente: SEMILLAS para la Democracia

lunes 16 de febrero de 2009

Capacitación laboral llega a las villas

Tras varios meses de trabajo de la Asamblea de las Villas del Sur (AVS), la reivindicación por un mayor acceso a la educación gana un paso: hoy se inicia el curso de Cajero Comercial, totalmente gratuito, en la Iglesia San Francisco. Ya existen más de 45 inscriptos y tendrá una duración de dos semanas y media. El curso es uno de los tantos que están siendo promovidos en varios lugares del país por el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (SINAFOCAL), dependiente del Ministerio de Justicia y Trabajo. Estará a cargo del Lic. Ranulfo Romero.

Desde el año pasado la Asamblea de las Villas del Sur, con apoyo de Semillas para la Democracia, están intentando lograr que los derechos consagrados por el Estado puedan darse en comunidades que se encuentran en condiciones de alta vulnerabilidad, mediante la discución, capacitación y gestión frente al sector público. La Asamblea de las Villas del Sur está constituida por habitantes de las villas Cerrito, Koejú, 20 de marzo, San Francisco, San José y Sagrados Corazones, de la zona sur de Fernando de la Mora. Es un espacio de reunión y organización para discutir acerca de los derechos y obligaciones otorgados por la Constitución paraguaya, la realidad del cumplimiento de los mismos y los caminos para avanzar hacia ellos.









Inscripciones: habitantes de las villas
acercándose
al instructor


Entre los grandes logros del año pasado, se destacó haber conseguido regularizar el servicio de luz de las villas con la ANDE, para más de quinientas personas. Además se ha intentado lograr el acceso totalmente gratuito a las instituciones educativas del Estado, recibir el programa de Atención Primaria de la Salud del Ministerio de Salud, entre otros derechos históricamente postergados, y que por ahora seguirán siendo pues no se lograron muchos avances en los mismos.










Vidalina y Rosa, integrantes y referentes
de la AVS


Vale la pena recordar que las villas son comunidades de la periferia urbana de Asunción, que viven en condiciones de marginación, exclusión, elevada explotación y discriminación, situaciones incluso promovidas desde el propio Estado y los actores políticos. El curso iniciado hoy por SINAFOCAL es asumido como un desafío comunitario, pues abre mayores horizontes sobre posibilidades laborales, que siempre aparecen tan lejanas en zonas como ésta. "El curso de cajero comercial puede servir para trabajar en los supermercados, despensas, librerías, que no implica mucho traslado y que hay en varios barrios de la zona", señaló una de las inscriptas.

Pero sobre todo, para las propias villas involucradas en la Asamblea, este logro constituye en un positivo ejemplo de cómo lograr lo que corresponde por ley: organización comunitaria, discusión colectiva y conciencia del derecho.

Semillas para la Democracia acompaña a la AVS mediante un apoyo de la Fundación Avina. Para este año está previsto avanzar con más fuerza en los derechos de las mujeres y la creación artísticia, que permita la difusión de la experiencia a otros lugares del país.


Fuente: Comunicacion - Semillas para la Democracia

lunes 10 de noviembre de 2008

Es tiempo de actuar juntos

Pobladores de villas se organizan para regularizar servicio con la ANDE

La reunión del 26 de septiembre entre pobladores de las villas Koejú, San Francisco, 20 de Marzo, San Cayetano y Cerrito, zona sur de Fernando de la Mora, fue la 5º de las que se vienen realizando para avanzar colectivamente hacia la solución de distintos derechos históricamente avasallados. Los vecinos están juntándose para discutir varios problemas que les afectan. El más inmediato actualmente consiste en regularizar el servicio de luz de la ANDE y lograr la tarifa social, una ley que podría beneficiar a miles de compatriotas pero que por mucho tiempo se mostró oculta al conocimiento público.









Vidalina Núñez, Rosa Romero y Elba Domínguez,
de la Asamblea de las Villas del Sur


Muchas de las casas de las villas se encuentran sin medidores y con enormes deudas judicializadas, lo cual genera una zozobra cotidiana. Otros usuarios de la ANDE consumen una media mensual que les permitiría entrar en la tarifa social, con los debidos descuentos, pero al no haber difusión de los derechos instituidos por ley, éstos continúan destinando innecesariamente al pago de la luz parte de los ingresos familiares generados con extremas dificultades. Otras situaciones violatorias de los derechos ciudadanos y que también se discuten en la asamblea tratan de: escuelas públicas locales que obligan al pago de "aportes voluntarios", dispensarios médicos sin médicos, policía represora que no garantiza la seguridad de los más inseguros, y, sobre todo, lo que significa la precariedad laboral y el desempleo.


La lógica a ser instituida por la Asamblea de las Villas del Sur es invitar a las autoridades públicas que se acerquen al espacio a conocer la verdadera realidad que viven dichas villas. En ese sentido, Félix Villalba, responsable de la ANDE que pueden impulsar soluciones, y otro compañero suyo, se acercaron a dialogar con la asamblea, intercambiando posibilidades concretas de llegar a una salida viable para regularizar el servicio de luz en comunidad, y para cumplir el derecho a la tarifa social a los que se ajustan a los requerimientos. De ahí los miembros de la asamblea están coordinando censos para informar sobre esta posibilidad al conjunto de los pobladores, de manera a ampliar los posibles beneficiarios y seguir fortaleciendo el espacio asambleario.


En la asamblea nadie duda que si existieran los recursos disponibles muchos de los problemas que se viven no existirían. Por eso, declara Rosa Romero, "me gusta este espacio porque se trata de las consecuencias del problema principal de los vecinos: no hay trabajo, no se puede pagar la luz y así quedamos muchos en la oscuridad". Existe también conciencia de que la pobreza es un problema que se originó históricamente y por causa de un sistema económico injusto, por lo que la asamblea debe discutir lo que es justicia, los derechos y el verdadero rol del Estado.


"Sueño que se hace solo es un sueño; sueño que se hace juntos es esperanza", señaló Vidalina Núñez. He aquí lo clave de esta experiencia: ver la complejidad de la problemática y, a pesar de las dificultades propias de la pobreza urbana, juntarse para avanzar tomando los problemas individuales como de todo el colectivo y viceversa. Desde la conciencia de la propia fuerza comunitaria se hacen alianzas con otros actores, como organismos del Estado y organizaciones de la sociedad civil. Como recordó Katy Ever, "tenemos que seguir adelante entre todos porque sólo ayudándonos, cada uno poder va solucionar sus dificultades".


La iniciativa esta siendo acompañada por la organización Semillas para la Democracia y la Unidad de Salud Mental del Ministerio de Salud en Fernando de la Mora.


Fuente: SEMILLAS para la Democracia

jueves 25 de septiembre de 2008

NOTA A LAS AUTORIDADES PÚBLICAS

Asunción, 25 de septiembre de 2008


Hola.

Nosotras, personas integrantes de la Asamblea de las Villas del Sur (Fernando de la Mora), le escribimos para decirles que:

En nuestra gran comunidad estamos las Villas 20 de marzo, San Francisco, Koejú, San Cayetano y Cerrito, de Zona Sur de Fernando de la Mora. Desde un tiempo nos encontramos con el problema de que muchas de nuestras casas no pueden tener un servicio regular de luz. ¿Por qué? de entrada, por las altas deudas contraídas con la ANDE, el consecuente retiro de los medidores y la persecución por deuda de muchos de nosotros.

Estamos conscientes de la deuda monetaria que tenemos con la ANDE, que es una institución del estado paraguayo. Sin embargo, al mirar a nuestro alrededor y a nuestra historia, también vemos una y otra vez que los problemas que generaron las dificultades para cumplir con los pagos, tuvieron origen fuera de nuestras casas y asentamientos empobrecidos.

Esas causas tienen relación con el problema que jode a la gran mayoría de nuestro país, como esta economía egoísta que piensa solo en beneficio para las personas enriquecidas, que no hay trabajo con salarios y condiciones dignas, y que este Estado hace años y años viene sirviendo para ayudar a que ciertos grupos de ricos hagan lo que quieran y nada les pase (y con nuestros hijos y con nosotros siempre es distinto).

La cada vez mayor conciencia de esta realidad, más las violencias que cotidianamente vivimos en nuestra comunidad, llevó a juntarnos para resolver nuestros problemas, para aprender lo que es justicia de verdad y, además, para decir a los que ocupan puestos en el Estado: esta vez tendrán que escucharnos y sentarse con nosotros y nosotras a trabajar.

Juntarnos para esto, también nos cuesta, pero somos tercos. Si no fuéramos así habríamos ya muerto. La gente pobre que no es terca, muere pronto.

Insistimos: con este Estado no solamente se trata de luz. ¿Es prioridad una vaca a nosotros? ¿Donde están nuestros derechos humanos, o tenemos que pedir derechos vacunos? Nos dicen que hay una Constitución. Muchos no la leímos. Pero dicen que dice que todos somos iguales ante la ley. Eso ya lo oímos, pero no lo vemos. No lo vemos. Así que también, además de tratar el tema de la luz, vamos a luchar por salud, educación, trabajo, alimento, justicia, vivienda, recreación: esta es la seguridad que queremos para nuestras villas, trayendo aquí a los responsables públicos que reciben sueldos por hacer estos trabajos, porque son nuestros derechos.

Cuando nos quitan los medidores y nos aplican multas sin consideración con nuestra situación real –como si no quisiéramos tener los recursos para pagar nuestras obligaciones–, inevitablemente nos viene a la cabeza si el Estado aplicó el mismo rigor a los que se benefician robando descaradamente en Itaipú y Yacyreta, justamente las que deberían estar brindando energía accesible a toda la gente.

__________________________, ven a conocer lo que vivimos. Aquí. Vení

Mostranos que el Estado paraguayo realmente está cambiando con el nuevo gobierno.

No queremos más seccionales de ningún color. No queremos más mendigar, ni que nos pidan vendernos en cada votación. Solucionemos, pero juntos.

Te esperamos el jueves 18 de septiembre, a las 19 horas, en la iglesia________________________________.

Tenemos esta línea baja: 523593 o los celulares de abajo.

Hoy queremos creer. Y te recordamos algo: nada hay mas sagrado que la confianza del pueblo.

Asamblea de las Villas del Sur
Fernando de la Mora

martes 23 de septiembre de 2008

ASAMBLEA DE LAS VILLAS DEL SUR

Una experiencia de desarrollo integral en Villas

Esta experiencia comunitaria es un caminar hacia soluciones de problemas que históricamente han aquejado a amplios sectores de la población paraguaya, resultado de la tradicional exclusión económica, social y política. A una problemática compleja, se buscan soluciones integrales. Esta es la discusión en la Asamblea de las Villas del Sur. En este proceso abierto y participativo, habitantes de las villas vecinas de Koeju, San Francisco, Cerrito, 20 de marzo y San Cayetano, se juntan para encarar sus problemas de frente, sabiendo que desde sus propias fuerzas vendrá una realidad mejor. Desde ahí se establecen alianzas con organismos públicos y de la sociedad civil que van integrándose a la experiencias, buscando dejar atrás el asistencialismo, el caudillismo local, la victiminazación y cualquier otra lógica autoritaria.

Breve contexto y antecedentes del proyecto


En enero de 2006, la Unidad de Salud Mental de Fernando de la Mora, dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), llevó a cabo un acercamiento a la Villa Cerrito de la Zona Sur de la referida ciudad. A partir de contactos con activistas locales, se inició un proceso de acercamiento y diagnóstico que, en el año 2007, llevó a la elaboración de la propuesta “En Cerrito nos cuidamos entre toda la gente. Fortalecimiento comunitario desde las mujeres”, que consistió en iniciar un proceso de trabajo con la organización de mujeres Las Chismosas.

Se sumaron a la propuesta “La Otra Clínica”, organización de estudiantes de psicología comunitaria la Universidad Nacional, estudiantes de Ciencias Sociales de la Universidad Católica, así como miembros de la parroquia local, sin apoyo de organizaciones de la sociedad civil u otros organismos del Estado.

La propuesta “En Cerrito nos cuidamos entre toda la gente” se planteó como objetivos:

- propiciar el rol del grupo Las Chismosas, organización de mujeres de la villa, como sujeto de transformación social.
- impulsar lógicas de relacionamiento incluyentes, solidarias, colectivas entre vecinos y vecinas de la comunidad, así como con otras experiencias de organización similar en otras comunidades.
- generar espacios colectivos de sentido, contención, reflexión, elaboración y producción con jóvenes de la villa;

Villa Cerrito

Villa Cerrito es integrada por cerca de 180 familias que residen en 4 pasillos (calles de menos de 3 metros de ancho), con viviendas en situación precaria, con conexiones clandestinas de servicios (agua, electricidad) y condiciones deficientes de organización urbanística. La población de hombres y mujeres es mayoritariamente desempleada o subempleada, siendo las mujeres ocupadas como trabajadoras domésticas en sus hogares (no remuneradas) u otros empleos informales.

Se pudo constatar en el diagnóstico la alta inseguridad en la Villa, abuso de múltiples drogas ilegalizadas por adolescentes y jóvenes de la vecindad, familias con rigidez y dificultad para comprender nuevas demandas y situaciones de la época, enfrentamientos entre vecinos, patriarcalismo y machismo en la comunidad (celopatías, incomunicación, problemas de pareja), escasas experiencias de organización comunitaria en la zona; abandono, precariedad y desprecio estatal (municipal, departamental, nacional) en múltiples ámbitos (salud, cultura, educación, seguridad, vivienda, recreación, empleo y otros), autoritarismo (a través de caudillos locales, instituciones vecinales represivas, etc.).

Una situación común es la de abusos policiales (torturas y persecuciones a los jóvenes, necesidad de coimas para superar conflictos, uso de jóvenes para robar) y judiciales (costos altos en pago a abogados del sector privado, maltratos a jóvenes y familiares por funcionarios judiciales). Se nota una estigmatización social a los habitantes de la villa (difundida por múltiples vías, especialmente mediática), manipulación de partidos políticos durante tiempo de votaciones con abandono posterior y fomento de división entre pobres. Todo esto genera estados de temor, fatalismo, pasividad, prejuicios y falta de diálogo en la comunidad.

Cabe destacar que las villas vecinas a Cerrito, como San Cayetano, 20 de Marzo, San Francisco´i y Ko’eyu (CONAVI), que abarcan más de 400 familias, se encuentran en situaciones de vulnerabilidad similar.

En medio de esta complejidad surgió la organización de mujeres Las Chismosas, primeramente en torno a la necesidad de dar salida a los problemas de los jóvenes, especialmente frente a la violencia de la policía –tortura, secuestros, amenazas- o de las pandillas locales, y hoy planteándose encontrar contención y soluciones a otros problemas de la zona.

Las Chismosas

Se trata de cerca de una organización de entre 10 y 15 mujeres, con un promedio de edad 30 años (que van desde los 20 a los 75 años), con un nivel de escolaridad básico y un nivel de ingreso familiar bajo. Estas características son comunes a la mayoría de las mujeres de la comunidad. Son en su mayoría trabajadoras de sus propios hogares, no remuneradas, con parejas que trabajan en empleos informales. En la Villa viven otras 80 mujeres y cerca de 100 jóvenes.

Las Chismosas y estudiantes de la Otra Clínica. Todas juntas para el aporte de experiencias.

El proyecto de Extensionismo Jurídico Comunitario


Semillas para la Democracia se incorpora al proceso ya acumulado de Las Chismosas y las organizaciones aliadas en Cerrito, con el objetivo de apoyar el fortalecimiento y ampliación de esta experiencia, especialmente en las villas vecinas, a través de la propuesta Extensionismo Jurídico Comunitario.

Se parte de la base que el aparato judicial se ha visto socavado en los principios de credibilidad, imparcialidad e independencia por la intromisión del poder político, grupos mafiosos y otros, en su funcionamiento, que derivaron en situaciones de injusticia hacia poblaciones vulnerables como las de Cerrito.

Con el Extensionismo Jurídico, Semillas busca que estos sectores puedan tener un mayor acceso a la justicia, una mayor conciencia de derechos humanos, instalar la importancia de la participación ciudadana y visibilizar la situación de las villas en el área metropolitana de Asunción y la importancia de organizaciones como Las Chismosas.

Esta iniciativa de Semillas se verá fortalecida con convenios ha ser firmados con la Defensoría Pública, Fiscalías Barriales -del sector público-, Policía Nacional, y otros organismos del Estado, que permitan al Gobierno tomar medidas, con la participación de la gente, con el objetivo de dar solución a los graves problemas sociales que se dan ante la falta de políticas públicas en lo social, laboral, seguridad pública y otras áreas. También se prevé una campaña de sensibilización social acerca de la experiencia, en el área metropolitana de Asunción.

Hacia una mayor articulación pública para el
desarrollo comunitario de las Villas.


La emergente experiencia de las Asambleas de la Villa del Sur

Dada la situación con particularidades comunes de las villas citadas, que generan condiciones de vida en la pobreza, exclusión, violencia, insalubridad, desesperanza, abandono o represión desde el Estado y otras injusticias, existe un enorme potencial de establecer vínculos estratégicos entre las comunidades afectadas, sectores académicos, organismos del Estado, organizaciones de la sociedad civil y otros, para dar salida, desde las mismas villas, a los graves problemas que las afectan.

En este momento se está dando un proceso emergente de organización comunitaria de las villas, a partir de la Asamblea de las Villas del Sur, que aglutina a cerca de 50 personas, venidas de las villas San Cayetano, 20 de Marzo, San Francisco´i, Ko’eyu (CONAVI) y Cerrito. El elemento aglutinador en este momento es el problema con el servicio de luz de la ANDE. La pobreza estructural –con la consecuente falta de empleos formales- derivó en masivas dificultades de pago, retiro de medidores, altas deudas, judicialización de las mismas, generando una demanda común entorno a la Tarifa Social. De tener continuidad y apoyo suficiente, la asamblea puede generar una importante comprensión del potencial de la organización para luchar por los derechos de la comunidad, y de generarse soluciones para los problemas planteados, el espacio tiene el potencial de generar un mayor sentido de colectividad, autoestima y dignidad de las Villas, entrando en un círculo multiplicador de fuerza.

Un próximo paso que se está pensando es trabajar el Derecho a la Salud, pues está precariamente atendido, a pesar de tener un dispensario médico local, normalmente sin personal especializado, remedios, ambulancia y otros, lo que ocasiona tremendas dificultades para la atención de la población local. También se podrá trabajar en torno a la violencia policial y la incomprensión de las tramas judiciales que aquejan a los jóvenes, con una propuesta de Extensionismo Jurídico.

La Asamblea de las Villas del Sur es una experiencia comunitaria con un enorme potencial para que las soluciones hacia históricos problemas surjan desde el propio poder de la comunidad y no desde el asistencialismo, caudillos locales o desde cualquier otra lógica paternalista. Para este trabajo integral se invitará a la participación activa, responsable y coordinada de distintos sectores, públicos y privados, de manera a que esta experiencia avance hacia sus metas, que el Estado pueda abrir sus puertas y vincularse de manera activa y realmente democrática con sus ciudadanos y ciudadanas, y que este proceso se constituya en un camino que puede inspirar y aportar a comunidades vulnerables en otros departamentos del país.